martes, 15 de marzo de 2011

La energía nuclear



Debemos darle las gracias a Gorbatschow por su perestroika, glasnot y el derrumbe del campo socialista.

Lo hizo en el momento adecuado, pues si no Cuba tendría una Termonuclear en Cienfuegos.

Los planes de una termonuclear en Cuba comenzaron a raíz de la visita de Fidel a la URSS a principios de los años setenta. Fueron muchos los ingenieros en sistemas que se formaron sobre todo en Kiew, todos tenían la finalidad de ser empleados en la construcción de la termonuclear y después en su mantenimiento y puesta en marcha. 

Las termonuclear de Juraguá fue siempre un gran misterio. Como siempre, otros fueron los culpables desde que el 2006 en una Mesa Redonda Fidel Castro declaró que "tuvo que persuadir al máximo para dejar de construir la termonuclear de Juraguá, en Cienfuegos, porque allí se estaba botando el dinero, además de los riesgos y del costo del combustible nuclear". 

Lo pararon pues la URSS dejó de pasar dinero. Nada más. Por suerte. ¿Se imaginan con las condiciones que están casi todas las instalaciones industriales una Central Nuclear en Cuba? La negra Adelfa, santera de mi cuadra, se santiguaba diariamente y se pasaba dos pases de escoba amarga cada vez que oía que en Cuba estaban construyendo una planta termonuclear. 

Dicen círculos internos que otro objetivo de la termonuclear era tener un arma legal de amenaza a los EEUU, pues si se lo ponía la cosa mala la hacía volar con la consecuencia de una reacción en cadena a esa distancia iba a afectar también a los EEUU, cumpliendo su promesa de "Socialismo o Muerte". 

Después de lo que está ocurriendo en Japón, la era de la energía nuclear ha llegado a su fin. Los argumentos, válidos muchos, a favor de la energía nuclear dejan de tener efecto. Pues si por ejemplo Alemania decide salir de la producción de energía con centrales nucleares, los contrarios tenían de argumento, que si eso sucediera tendrían que comprar la energía a Francia, pero el peligro seguía igual. Lo dudo ahora, pues el pueblo francés también se tirará a las calles exigiendo de su gobierno el cese de la energía nuclear.

Fukushima ha mostrado que la mejor técnica del mundo, y sin duda la japonesa está entre ellas, nada puede contra imponderables. Tschernobyl mostró el peligro del factor humano. Para reducir al factor humano, la técnica tiene que ser perfecta. No hay técnica perfecta. Nadie había calculado tampoco ni remotamente con la posibilidad de un terremoto de intensidad 9. 

Parece inevitable una explosión nuclear en los reactores de Fukushima. ¡Que Dios nos proteja!

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