sábado, 16 de abril de 2011

El gran desfile





Si no llegan al millón, cerca están. Una marea humana desfilando en una marcha que parece infinita.

Hablando con unos jóvenes españoles me decían que en Egipto también ocurrió una marcha parecida, pero para sacar a Mubarak del poder. En Cuba es al revés, pues nadie puede imaginarse que tanta gente va a poder ser obligada a ir a desfilar.

Entre los vítores a Fidel y el canto de "los traidores aquí no volverán", se nos acerca un viejo y dice: así era cuando Franco. Teníamos un orgullo nacional. Preguntadle a los catalanes, como lo recibían en la Plaza de España y que fue ahora a finales de enero de este año, cuando quitaron la última estatua del Caudillo.

¿Será eso, orgullo nacional? Algo debe de ser, con toda la fuerza del subjuntivo.

El Guagüero y el negro desteñido deben estar cortándose las venas. Por cierto, la melanina en el desfile estaba que hacía olas. Laura la Loca se recuerda de sus tiempos de comunista, cuando desfilaba con todo el solar gritando ¡Viva Fidel! y la invade una gran nostalgia.

Ahora que vengan los eruditos como el Rompequijá canadiense, el Conde de La Escalera o Evelio el frijolero, con sus teorías del miedo o de la acción compulsada. 

Vamos a ver que twittea ahora la Twittera Nacional. 

Significativo es, que cuando el 50 Aniversario del Triunfo de la Revolución, no hubo desfile. Con el evento actual están recordándole al pueblo que fueron atacados, y muchos murieron defendiendo esa Revolución. 

El desfile confirma que el mensaje ha logrado su objetivo.






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