Gott würfelt nicht!. (Dios no echa los dados). Respondió Einstein horririzado ante la posibilidad de una creación por eventos casuales. Por cierto, que aunque vivía en Princenton y toda su teoría de la relatividad la había postulado en inglés, la expresión la soltó en puro alemán.
Dice el Conde de la Escalera: „Pero, la determinación en la creación del universo solo puede ser negada por empecinamiento o abandono, porque las mentes mas desarrolladas de la historia han sido capaces de estudiarla y comprenderla. Llámesele a la divinidad como quiera llamársele”. El Conde está perdiendo facultades desde que anda en compañía de Segismundo, el Duque de la Noche Oscura, por los predios gatunos. En lugar de alzar él a Freud a un peldaño de su escalera, va bajando para poder encontrase con él. El Conde debiera leer el último libro de Stephan Hawking, que ha provocado grandes discusiones, tanto de físicos, como de filósofos y claro está, teólogos. Hawking, contrario a los que promulgó en su “Breve historia del Tiempo” concluye, que no hace falta un Dios para explicar la creación de Universo.
Ni Santo Tomás ni Kant pudieron tomar debidamente en cuenta que presupuesta la existencia de la idea de Dios como ser necesario (es decir, presupuesta la existencia de Dios como idea), resultará imposible (por contradictorio), proceder como lo hace el gato “Freud” concluyendo que tal ser necesario es, sin embargo, sólo contingente (no necesario). Con ello, la cuestión no residirá tanto en determinar que “Dios no existe”, a la manera como determinamos, por vía negativa, y tras un exhaustivo sumario empírico de los “hechos”, que no existe el Yeti del Himalaya, puesto que Dios no es una esencia respecto de la cual la existencia aparezca como posible sin perjuicio de que pueda eventualmente negarse (como lo hace “Freud”) en ausencia de pruebas.
Leonard Susskind, en su libro “Las guerras de los agujeros negros” expresa “Hay una filosofía que dice que lo inobservable (inobservable en principio) no es parte de la ciencia. Si no hay manera de falsificar o confirmar una hipótesis, pertenece al mundo de la especulación metafísica, junto con la astrología y el espiritualismo. De acuerdo a esos criterios, la enorme mayoría del universo no tiene realidad científica, es solo un fragmento de nuestra imaginación". Aquí él se refiere a las galaxias y demás que se encuentran más allá del límite visual del universo y de todos aquellos "mundos" que a cada instante pasan al otro lado del horizonte a causa de la expansión del espacio. Pedirle a “Freud” que lea a Susskind sería una tortura que no podemos infligirle.
Parece que “Freud” oyó campanas y no sabe dónde. Y el Conde de La Escalera, trata de “tirarle un cabo” cuando nos explica que el artículo de marras clasifica en la categoría de choteo, como si “Freud” tuviera humor.
Iyamiami no quiere ver que “Freud” utiliza los mismos argumentos que los comunistas, y para Iyamiami son estos sólo las frases cúrsiles de “opio del pueblo” y otras que sólo tocan el tema superficialmente. Quisiera que Iyamiami nos explicara su versión de esta sentencia del negrito sabio: “es solo un síntoma de la larga lista de síntomas que históricamente han denunciado el cáncer que corroe a lo que hace dos mil años nació como la representación de Dios ante los humanos. Guerras, saqueos, masacres, extorsión, inquisición, fraudes, pro-nazismo, pedofilia……. Sin duda la divinidad de la iglesia ha sido truncada por una fuerza superior.”. Y si quiere ver más diatribas, que vaya a los comentarios de Freud en el artículo del Papa y su visita a Cuba.
Los gatos debieran seguir hablando catibía de Cuba y tergiversando la historia de nuestro país. Ahí están en su elemento. Pero que no se metan en camisas de once varas que les quedan muy, pero muy grandes.
